Simulacro Medioambiental ISO 14001:2004

Simulacros de Emergencia Medioambiental

Cuantas veces hemos escuchado algo parecido a: “es que la norma de calidad/medioambiente/seguridad nos exige que lo hagamos así”.  Muchas, ¿verdad? Las normas de gestión poco exigen (salvo, por ejemplo, un número determinado de procedimientos documentados), en ellas se contempla una serie de especificaciones que debe cumplir una organización, pero la metodología para desarrollarla e implantarla son de libre elección, teniendo las empresas la libertad y flexibilidad para ajustarlas a sus características y necesidades. ¡¡Creatividad al poder!!

El caso que nos acontece en este artículo, está establecido en el punto 4.4.7 Preparación y respuesta ante emergencia de la norma ISO 14001:2004 de Gestión Ambiental, donde nos indican:

  • El deber de establecer, implantar y mantener un procedimiento para la identificación de situaciones potenciales de emergencias y accidentes potenciales que pueden tener impactos en el medioambiente y como solventarla.
  • La organización deberá responder ante situaciones de emergencia y accidentes reales, junto con la necesidad de prevenir o mitigar el impacto asociado a estos.
  • Revisión periódica de su sistemática de preparación y respuesta ante emergencias, sobre todo cuando se haya materializado un accidente o situación de emergencia.
  • El deber de realizar pruebas periódicas de tales procedimientos, cuando sea factible.

Como veis en estos apartados, casi literales de la ISO 14001:2004, en ningún momento nos indica explícitamente la necesidad de desarrollar un simulacro de emergencia medioambiental, sino que se debe comprobar la eficacia del procedimiento de emergencias. Aunque es verdad, que algunos puntos de la norma tienen una interpretación “universal” para su desarrollo.

¿Pero cómo se podría comprobar esta eficacia? Hay opiniones para todos los gustos, unos abogan por un check list donde se comprueba que existen todos los elementos necesarios para la puesta en marcha del procedimiento de emergencia, pero claro, una cosa es que tengas las medidas necesarias y otra es que su puesta en práctica sea efectiva. Otros abogan por la realización de un examen al personal implicado para comprobar su grado de conocimiento ante el acontecimiento de alguna emergencia, pero nos sigue faltando el elemento sorpresa que puede darse si se materializa la situación.

Desde nuestro punto de vista, y el más extendido, es desarrollar un simulacro medioambiental, puesto que por una parte se pone una situación potencial a disposición del personal para que verifique que las pautas indicadas son las correctas y que son entendidas, y por otra, permite observar las posibles carencias existentes para poder adoptar las medidas correctoras necesarias.

Para el desarrollo de ese simulacro medioambiental hay que nutrirse de una serie de información para determinar cuál es el idóneo para ese momento en concreto, para ello analizaremos:

  • Los aspectos medioambientales potenciales identificados.
  • Los accidentes más probables que puedan existir, catalogándolos por mayor magnitud medioambiental.
  • Accidentes ocurridos durante el periodo.

Un caso de simulacro de emergencia medioambiental sencillo que se puede dar en una oficina es el vertido de polvo de tóner en el suelo al realizar la sustitución, o el traslado al contener de residuo correspondiente, cuyas pausas de actuación pueden ser las siguientes:

  • La simulación del vertido de tóner se podrá realizar con azulete de marcación, por ejemplo.
  • Se retira el tóner de la impresora y de camino a su acopio en el contenedor de residuos, tiramos el azulete en el suelo.
  • Se buscará unos folios (en la zona más próxima al vertido) para cubrir el azulete, y así evitar que se expanda por la oficina por la pisada accidental de otro/a trabajador/a. Notificando a la persona más cercana de la circunstancia acontecida para evitar que una tercera persona mueva esos papeles.
  • Coger del botiquín guantes desechables para evitar el contacto y papel desechable humedecido para limpiar la zona.
  • Se limpia la zona en su totalidad.
  • Se deposita tanto los guantes como el papel desechable en el bidón de material absorbente contaminado, de no tener en el mismo contenedor de residuos de tóner.

Recordad, que estos simulacros de emergencia medioambientales también se pueden integrar con los simulacros de seguridad y salud. Así, con una misma actuación se cumple con dos requisitos. Un ejemplo de un simulacro integrado seria el vertido de un producto químico en un laboratorio o aula de formación.


Si te ha parecido interesante este contenido, compártelo haciendo click en las siguientes redes. También puedes suscribirte a nuestra newsletter para recibir los artículos del blog.

 

 

2 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *