Coordinación actividades empresariales

¿Realizas Coordinación de Actividades Empresariales?

La Coordinación de Actividades Empresariales está más presente en nuestras organizaciones de lo que en ocasiones percibimos. En actividades cotidianas, como el mantenimiento de las fuentes de agua o el servicio de limpieza, no se suele tener en cuenta, ya que son entendidas como una actividad rutinaria y no se le da importancia, o simplemente, por desconocimiento.

Ésta es la primera entrada de una serie de artículos que desgranarán las obligaciones de cada sujeto implicado en la coordinación de actividades empresariales según se trate de empresario titular, empresario principal o empresa concurrente.

Para salvaguardar a los trabajadores concurrentes, el legislador estableció el Real Decreto 171/2004, de 30 de enero, por el que desarrolla el artículo 24 de la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales donde dispuso la necesidad de un sistema eficaz de coordinación empresarial con los distintos supuestos en los que es necesario su realización, y los medios para su correcto desarrollo.

Los supuestos en los que es necesaria la coordinación entre empresas son:

  • Concurrencia de personal de varias empresas en un mismo centro de trabajo, siendo la titularidad de un tercero y sin que desarrolle actividad empresarial en el mismo. Los trabajadores simplemente coinciden en un centro de trabajo sin existir relación jurídica-laboral entre ellos. Ejemplo: Empresas de un centro de negocios o comercios en un centro comercial.
  • Cuando la organización contrate o subcontrate a empresas privadas, públicas o autónomos para realizar labores que no son propias de su actividad actuando ésta como empresario titular. Ejemplos: trabajos de limpieza, mantenimiento de máquinas de café o agua, mantenimiento de jardinería, personal de vigilancia etc.
  • Cuando la organización contrate o subcontrate a empresas privadas, públicas o autónomos para realizar labores que son propias de su actividad, actuando como empresario principal. Ej. una constructora contrata a una empresa de topografía o una consultoría contrata la realización de trabajos a un consultor autónomo.

En los dos últimos casos, el real decreto no define el alcance del concepto “propia actividad”, por lo que hay que considerar las interpretaciones realizadas por la jurisprudencia, manteniendo dos interpretaciones:

  • Teoría de la indispensabilidad o interpretación amplia: son actividades que constituyen el ciclo de producción de la empresa principal, actividades complementarias y no nucleares. Es decir, todas aquellas que resulten necesarias para la organización del trabajo. Ej. Actividades de vigilancia.
  • Teoría de la inherencia o interpretación restrictiva: son únicamente las actividades inherentes al ciclo productivo de la empresa, en sentido estricto.

La Sentencia del Tribunal Supremo 6980/1998 de 28 de noviembre de 1998 se pronunció en relación a que se entendía como “propia actividad” posicionándose por la Teoría de la Inherencia, considerando que la “propia actividad” es cuando coincide con la actividad nuclear del empresario, es decir, la imprescindible para conseguir el objetivo jurídico que da lugar a la actividad empresarial. No obstante, a la hora de calificar una actividad como propia o no, debe efectuarse un análisis específico y pormenorizado de la situación existente para cada caso concreto.

Quedan excluidos del ámbito de aplicación de este real decreto los siguientes casos:

  • Empresas de Trabajo Temporal (ETT), cuya actividad está regida por el R.D. 216/1999, de 5 de febrero, por el que se establecen disposición mínimas de seguridad y salud en las Empresas de Trabajo Temporal.
  • Obras de construcción, cuya actividad está regulada en el R.D. 1627/1997, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para obras de construcción. Aunque tendrán que tener en cuenta:
      • Art. 7 – El empresario titular deberá informar, para ello el promotor realizará el Estudio de seguridad y salud o el Estudio básico de seguridad y salud.
      • Art. 8 – El empresario titular dará instrucciones, para ello el promotor dispondrá de un coordinador de seguridad y salud durante la ejecución de la obra.
      • Capitulo IV – Sobre las medidas establecidas para el empresario principal, le corresponde la obligación al contratista principal.

En la próxima entrada veremos las obligaciones de los concurrentes en un mismo centro de trabajo.


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Bibliografía de interés:

6 comentarios
  1. Francisco Darias Zamorano
    Francisco Darias Zamorano Dice:

    Muy explicativo.

    Aguardo expectante las próximas entregas, y espero que en alguna de ellas hagas mención a un nicho de mercado, muy difuso, y casi tenebroso, como es la contratación de trabajos a terceros por parte de las Comunidades de Vecinos, y los Administradores de Fincas, donde las irregularidades en PRL son el pan de cada día, sin ningún tipo de control.

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    • Marta Ortiz Temprado
      Marta Ortiz Temprado Dice:

      Totalmente de acuerdo Francisco, la coordinación de actividades y las comunidades de vecinos es un tema muy peliagudo que no siempre, o mejor dicho casi siempre, ofrecen irregularidades en esta materia.

      Recogemos el guante, crearemos una entrada con las experiencias que tenemos.

      Próxima entrega “las obligaciones de los concurrentes en un mismo centro de trabajo” estará colgada el próximo miércoles 11/02/2015.

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    • Kaleido Consultoría
      Kaleido Consultoría Dice:

      Muchas gracias por tu comentario Francisco. Me alegro que te haya resultado interesante, ese el objetivo de los posts del blog. Un cordial saludo.

      Responder

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